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Bitcoin y esperanto, una moneda y un idioma con mucho en común

bitcoin y esperanto
Como imagen de fondo se observa la bandera del esperanto

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Cuando Juan Carrillo, director de SobreBitcoin pidió escribir un artículo sobre las semejanzas entre Bitcoin y el esperanto, inmediatamente dije “¡Es para mí!”.


 

En 2013, estando yo presente como oyente en el Festival Libremente, que organizó el Instituto Amagi para la Libertad, en la ciudad de Buenos Aires, conocí Bitcoin, la criptomoneda ideada por el mítico Satoshi Nakamoto en 2008. En el Festival, luego de una rutina de stand up, Mr. Bugman, empresario, humorista y, por ese entonces integrante de la lista de candidatos a la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires por el Partido Liberal Libertario, pidió fondos para financiar las actividades partidarias. “Se aceptan donaciones en Bitcoin ¿o acaso alguien aquí no sabe lo que es Bitcoin?”, dijo. Creí ser el único que ignoraba lo que Bitcoin era, motivo por el cual, con el fin de saciar mi sed de conocimientos, al regresar a mi hogar, con la ayuda de Google, comencé a investigar. Así puse fin a mi ignorancia criptopecuniaria y, poco a poco, fui tomando amor por el mundo de Bitcoin.

Un año antes que eso, conocí el esperanto, el idioma que el el oftalmólogo judío polaco Ludwik Lazarus Zamenhof ideó en 1887 con el fin de convertirse en idioma universal. Por simple curiosidad comencé a leer acerca de la ‘universala lingvo’ para luego ponerme en contacto con la Liga Argentina de Esperanto, que ofrecía cursos vía e-mail. Después de haber hecho unas lecciones de esa manera, conocí el sitio Web Lernu, una excelente plataforma para el aprendizaje on-line del idioma, y al poco tiempo estaba asistiendo cada sábado por la tarde a la sede de la Asociación Bonaerense de Esperanto, para aprender el idioma bajo la tutoría de la profesora húngara Petra Smideliusz.

Bitcoin y esperanto ¿algo en común?

Luego de haber dicho “¡Este artículo es para mí!” y haberle dado el “okey” al director de este sitio Web, surgió en mi mente la pregunta “¿qué tienen en común la primera y más popular criptomoneda con la ‘universala lingvo’?”. Aquí algunas respuestas que encontré a esa pregunta:

1. Nakamoto y el Doktoro Esperanto.

Con algo de humor el antropólogo Kenneth Myer escribe en su blog:

“En 2009 / 1887, un hombre trabajando bajo el pseudónimo de Satoshi Nakamoto / Doktoro Esperanto, desarrolló una idea, simple y compleja, una hazaña propia de un genio, que abrió la posibilidad real de cambiar el mundo, hacernos más prósperos, desafiando la noción misma de Estado Nación y poner fin a las guerras”.
(“Bitcoin and Esperanto”; Kenneth Myer;)

Tanto la moneda de Nakamoto como el idioma de Ludwik Zamnehog, alias Doktoro Esperanto, fueron el sueño de idealistas, personas que llevaron a la práctica ideas simples y a la vez complejas con la cual creyeron que podían cambiar el mundo.

2. Bitcoin y esperanto ¿cosa de anarquistas?

Se ha dicho en numerosas ocasiones que Bitcoin es una moneda anarquista, lo cual, si bien no es estrictamente cierto, está respaldado por el hecho de que muchos bitcoiners adhieren a alguna de las tantas vertientes que el anarquismo ofrece. Partidos políticos de tendencia anarcocapitalista como el Partido Liberal Libertario argentino, el Folkpartiet sueco o el Partido de la Libertad Individual español son acérrimos defensores de Bitcoin, fomentan su uso y reciben donaciones en esa moneda.

Si tenemos que mencionar a un grupo que haya sido pionero en la difusión del esperanto, hay que hablar de los anarquistas de izquierda. En 1905, en Estocolmo se fundó el primer grupo esperantista anarquista, al que siguieron muchos otros en Bulgaria, China y otros países. Durante la España prefranquista, la mayoría de escuelas racionalistas y los ateneos libertarios, y también los sindicatos anarquistas o las organizaciones libertarias, potenciaron activamente el uso de la lengua en el Estado español.

3. Bitcoin, el esperanto y la persecución estatal.

En SobreBitcoin hemos mencionado en muchas ocasiones las prohibiciones, regulaciones y advertencia que diversos gobiernos han hecho con Bitcoin. Podemos encontrar, por ejemplo, los casos de Rusia, Bangladesh, y la advertencia del Banco Central de la República Argentina, que ocasionó el cierre de las cuentas bancarias del exchange argentino Unisend.

El esperanto en sus comienzos también pasó por momentos difíciles. Por ejemplo, en España, si bien jamás fue prohibido, sí fue visto con desconfianza por el franquismo, como un movimiento ligado en el imaginario popular a otras tendencias derrotadas, como el internacionalismo, la masonería, el anarquismo o el comunismo. Para resguardar su seguridad personal, algunos líderes del esperantismo, tales como el coronel Julio Mangada, o el ex diputado socialista Francisco Azorín, se exiliaron. Otros, tras la Guerra Civil fueron ejecutados, entre ellos el ex presidente de la Asociación Española de Esperanto, Sidonio Pintado, o el ex alcalde de Madrid, Cayetano Redondo Aceña.

La situación del esperanto en la Unión Soviética fue particular. En los primeros años de la nación, el idioma de Zamenhof recibió apoyo estatal y existió una Asociación Soviética de Esperanto oficialmente reconocida. Todo cambió en 1937 cuando Stalin acusó al esperanto de ser una “lengua de espías”, tras lo cual fue prohibido hasta 1956.

4. Bitcoin y esperanto ¿cosa de frikis?

Desde 2012, en el Diccionario de la Real Academia Española, figura el vocablo friki, al cual se lo define, entre otras cosas, como una “persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición”. También se explica que algo friki, por ejemplo, un individuo, se caracteriza por ser “extravagante, raro o excéntrico”.

Actualmente nadie diría que los bitcoiners son frikis. Bitcoin es para algunos un negocio, para muchos un medio de pago y para otros tantos una forma de ahorrar. Pero no podemos decir lo mismo de quienes tres o cuatro años atrás minaron o adquirieron sus primeros bitcoins. La mayoría eran gamers y programadores que vieron la posibilidad de intercambiar sus creaciones a cambio de 2 o 3 bitcoins, o eran personas motivadas por cuestiones idealistas y/o por pensamientos criptorevolucionarios de índole anarquista. A decir verdad, teniendo en cuenta el actual precio de la criptomoneda, los bitcoiners de la primera hora, han sido unos de los frikis más afortunados (en el más literal sentido de la palabra “afortunado”) de la historia.

A pesar de esto, sigue leyéndose en foros de Internet frases del estilo “Bitcoin es una moneda hecha por frikis, para frikis”. Es de esperar que con el transcurso del tiempo esta actitud de desprecio basado en la ignorancia de las grandes masas acerca de Bitcoin, vaya desapareciendo.

Con el esperanto la situación fue inversa. Los esperantistas de la primera hora no eran frikis sino hombres y mujeres que, con mucho sentido común veían en la lengua de Zamehof la posibilidad de construir un futuro mejor. Así lo anunciaban al cantar “La Espero” (“La Esperanza”), el himno del esperanto, en una de cuyas estrofas se “profetiza”: “Sur neŭtrala lingva fundamento, / komprenante unu la alian, / la popoloj faros en konsento / unu grandan rondon familian.”, lo cual es castellano es:

“Sobre un fundamento lingüístico neutral
comprendiéndose los unos a los otros
los pueblos harán de común acuerdo
una sola gran familia.”
(“La Esperanza”, L. L. Zamenhof)

¡Cómo me gustaría que eso fuese cierto! Pero tras la victoria estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, el idioma inglés se consolidó como idioma dominante y así se ha mantenido desde entonces. En los últimos años un competidor le ha surgido pero no es el esperanto sino el chino mandarín.

Quienes hoy se sumergen en el mundo de las ideolenguas (entre las que también se encuentran interlingua, tokipona y lojban, entre otras, aunque sigue siendo el esperanto la más hablada) lo suelen hacer también por cuestiones de índole idealista o “linguorrevolucionario” para oponerse a la hegemonía angloparlante, pero no puede negarse cierto grado de “frikismo”, sabiendo que la causa del idioma universal es una utopía.

5. Bitcoin no existiría sin Internet. ¿Y el esperanto?

Bitcoin le debe su existencia a Internet. El esperanto, según muchos lo afirman, le debe su actual subsistencia y renacimiento. Los círculos esperantistas se encontraban en un estado de calma, en ocasiones tendiente a la decadencia, desde la década de 1940 hasta los primeros años del siglo XXI. Fue allí cuando el idioma comenzó a resurgir, al tiempo que nuevos hablantes aparecieron y se inició lo que algunos esperantistas llaman una “segunda juventud del idioma”.

La Internet posibilitó que cientos de personas aprendan el idioma sin la necesidad de concurrir a clases o conseguir libros (que, en muchos países, son escasos y su valor es inmensamente elevado). Sitios como el ya mencionado Lernu, enseña el idioma universal de manera completamente gratuita. Hay quienes han hecho tutoriales que se pueden ver en Youtube y muchas ligas nacionales del idioma dan cursos vía e-mail. Quien quiera aprender esperanto hoy puede hacerlo sin salir de su casa.

Con Internet cambió también el concepto de que el esperanto era algo carente de utilidad práctica, una lengua muerta. Dado que resulta muchísimo más fácil aprender esperanto que inglés, muchos tienen la esperanza de que, si no se transforma en lengua universal, al menos sea el esperanto el segundo idioma más utilizado en la red. Sitios como Wikipedia, Facebook y Google ya lo han adoptado como un idioma más. Algunas versiones de Linux, tal como Ubuntu, permiten utilizar el sistema operativo en este idioma.

6. Bitcoin y el esperanto, una moneda y un idioma con un futuro incierto.

La última similitud entre Bitcoin y el esperanto que se mencionará aquí, aunque la lista podría continuar, es la falta de pronósticos concretos, ciertos y reales sobre el futuro. ¿Qué será de Bitcoin en 2100? No se sabe. Hay quienes con sólidos fundamentos aseguran que las criptomonedas cambiará para siempre la forma en que la humanidad verá el dinero, del mismo modo que hay quienes, también con sólidos fundamentos pronostican que la moda de Bitcoin pronto terminará.

¿Qué será del esperanto en 2100? No se sabe. Si bien hay quienes anhelan verlo como idioma oficial en las reuniones de la ONU en un futuro cercano, hasta el momento es sólo eso: un anhelo. Si bien hay quienes anhelan verlo como segundo idioma más utilizado en Internet después del inglés, hasta el momento es también sólo un anhelo.

¡Bitcoiners y esperantistas, a no perder la esperanza y a no claudicar en la lucha que hemos emprendido! Que las palabras del doctor Zamenhof nos inspiren en nuestras respectivas lides: “En la mondon venis nova sento, / tra la mondo iras forta voko; / per flugiloj de facila vento / nun de loko flugu ĝi al loko.” (“La Espero”; L. L. Zamenhof)

Al mundo ha llegado un nuevo sentimiento,
Recorre el mundo una fuerte llamada;
En alas de un viento ligero
Ahora déjenlo volar de un lugar a otro.

(“La Esperanza“; L. L. Zamenhof)


2 comentarios

  1. Criptomoneda es una mala traducción, ya que en español debiera usarse mejor la palabra cifrar para ocultar algo con métodos matemáticos. Podrías haber usado moneda cifrada. Sí, en español queda mejor muchas veces usar dos palabras que crear una con dos raíces.

    1. Criptomoneda es la palabra más usada por la comunidad.

      “Moneda cifrada” es una expresión válida, pero si se tiene en cuenta que “criptografía” es una palabra aceptada por la RAE (http://lema.rae.es/drae/?val=criptograf%C3%ADa), “criptomoneda” no es una mala traducción, sino una palabra con todos los derechos. Más bonita o más fea, se deja a gusto del lector.

No se puede comentar.

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